miércoles, 9 de octubre de 2013

Mantente fuerte | Capítulo 3.

"I´m feeling like rather shit"  



Al terminar el colegio Carter salió rápidamente para no cruzarse con Justin de nuevo, o peor aún, con Jasmine.

Pero era demasiado tarde. Jasmine la esperaba fuera del aula.

– Aquí estás, llorona –  dijo Jasmine burlándose –, eres muy débil. Tanto que Nick tiene que venir a ayudarte.
– Eres una basura – le grito Vanessa, la rubia oxigenada amiga de Jasmine.
– ¿Sabes algo? Hoy mis padres me hicieron enojar por la mañana. – Jasmine se acercó a ella. – Y ya que tú siempre me fastidias y no tienes a nadie quién te defienda – hizo una pausa –, quiero desquitarme contigo.

Y con esto le soltó una bofetada a Carter, haciendo que ella quedara aturdida por el golpe, entonces ella aprovecho para jalarle su largo cabello negro y Carter soltó un gemido de dolor.

Carter quería llorar, pero aprendió de Charlotte que, si los demás te ven llorar les demuestras que eres débil. Ella sabía que era débil, más que Charlotte, entonces recordó el día en el qué Charlotte murió; recordó su promesa: “Seré fuerte, Charlie, seré fuerte por ti”. Y eso estaba siendo, trataba de demostrarle a Jasmine que era fuerte; pero no podía más.

Soltó un llanto de dolor y de impotencia, Jasmine y sus esclavas la acorralaron en una esquina y comenzaron a pegarle por todas partes.

– Eres estúpida, Jane. Por eso nadie te quiere. Jamás serás como yo, ni en tus más horribles sueños lo serás. Ojalá y te mates, como lo hizo tu querida amiga Raymond. – Escupió Jasmine con todo el odio que tenía por dentro.

Al decir esto, Jasmine y sus cuatro amigas dieron media vuelta y dejaron a Carter ahí tirada, con la boca llena de sangre. Todos pasaban por ahí, mirándola; pero nadie hacía nada para ayudarla.

– Carter. – Escuchó una voz lejana, comenzó a ver borroso. – ¿Qué paso Cart?

Escuchaba ecos en todos lados, miraba doble y más borroso que antes, pero pudo reconocer esa voz. Era Justin. Lo último que recuerda haber oído fue un resiste Cartie, te salvaré. Luego hubo una oscuridad similar a la que cayó cuándo Charlotte murió.



“Across the ocean, across the sea, startin' to forget the way you look at me now. Over the ocean and across the sky, startin' to forget the way you look in my eyes

Carter abrió sus ojos lentamente, ella se encontraba en una cama enorme, con sábanas de franela fina, la habitación era totalmente desconocida. Giró la cabeza y vio a Justin guardar silencio al verla despierta.

– ¿Qué paso? – preguntó confundida.
– Quedaste inconsciente, estas en mi casa Cart. Te encontré tirada en el pasillo del colegio. – Guardó silencio. – ¿Qué ocurrió?
– Jasmine… ella… ella me golpeó.

Justin se abalanzó sobre ella y la abrazó con todas sus fuerzas, le acarició el cabello y Carter lloraba.

– ¿Eras tú el qué cantaba hace unos minutos? – Preguntó intrigada Carter.

Justin asintió.

– Cantas hermoso, Justin.
– Gracias, Cart. 
– ¿Tú la escribiste? – Volvió a hacer otra pregunta Carter, incorporándose en su cama.
– Sí. A veces salgo a mi terraza, tomo mi guitarra y un lápiz y comienzo a escribir.
– ¿Podrías…? ¿Podrías seguir cantando? – Justin sonrió torcidamente.
– Claro que sí.

Justin volvió a tomar su guitarra sentándose correctamente en la cama, la afinó y comenzó a cantar de nuevo.
Across the ocean, across the sea 
Startin' to forget the way you look at me now 
Over the ocean and across the sky 
Startin' to forget the way you look in my eyes 
And for you, I would walk 
A thousand miles 
To be in your arms 
Holding my heart 

Oh I, Oh I... 
I love you 
Everything's gonna be alright, I 
Be alright, I 
Be alright, I... 

Through your sorrow, 
Through the fights 
Don’t you worry 'cause everything's gonna be alright 
All alone in my room 

Waiting for your phone call to come soon 
And for you I would walk a thousand miles 
To be in your arms, 
Holding my heart 

Oh I, Oh I... 
I love you 
Everything's gonna be alright, I 
Be alright, I 
Be alright, I... 

You know that I care for you 
I’ll always be there for you 
Promise I will stay right here 
I know that you want me too 
Baby we can make it through anything 
Cause everything's gonna be alright, I 
Be alright, I 
Through the sorrow, through the fights 
Everything’s gonna be alright 
Be alright...

Cuándo Justin hubo terminado de cantar la canción, Carter lloraba demasiado, a decir verdad se sentía conmovida por la canción.

– Bueno – comenzó Justin – yo no quería que lloraras. La verdad acabo de escribirla y yo… – rascó su nuca – pensaba que te iba a hacer sentir mejor.
– Tuviste razón, Justin.


Carter fue a abrazarlo, y alguien abrió la puerta.

– Oh, veo que despertaste, cielo. – Dijo una mujer con ojos verdes hermosos, cabello largo negro y de media estatura. – Soy su madre – señaló a Justin –, te llevamos al doctor y dijeron que no tenías nada grave, una costilla estuvo a punto de fracturarse, pero llegamos a tiempo. Compramos tu medicamento y tienes que estar en reposo unos días ¿quieres que hable a tu casa?
– ¡No! – exclamo Carter. – Quiero decir, no señora, no se preocupe. Yo me voy a casa y le digo a mi madre, muchas gracias.
– Seguro, cariño. ¿Te quedas a cenar?
– No seño… – La madre de Justin la interrumpió.
– Pattie. Dime Pattie.
– Bueno, Pattie. Gracias, pero me tengo que ir, mucho gusto. Adiós Justin. Con permiso seño… Pattie.
– Te acompaño a la puerta. – Dijo Justin y fue atrás de ella.

Carter salió de la casa de los Bieber y fue hacia la suya mientras veía su medicamento. Miro la hora en su reloj; ocho y cuarto. Suspiró y siguió caminando con dificultad.

Al llegar a su casa vio una luz encendida. Lo cual significaba que su madre había llegado de su viaje. Tomó sus llaves y las metió dentro de la perilla y la giro lentamente.

– ¿Dónde estabas? – Dijo su madre en tono de superioridad.
– Con… –Stephanie la interrumpió.
– ¿Qué te paso? ¿Por qué estás golpeada?
– Me caí…

Su madre, Stephanie, no sabía todo lo que Carter sufría, no le ponía atención a nada de lo que ella decía.

– ¿Cómo fue el colegio, Jane?

Jane, era su segundo nombre. Su nombre completo era Carter Jane Mason Black. Pero nadie sabía su nombre completo, nadie excepto Charlotte.

– Normal, como siempre – contesta Carter tajante.
– No me contestes así. – Dijo su madre jalándola de la muñeca.
– Suéltame, madre. Me haces daño.

Carter mentía. En realidad no  la lastimaba, no quería que viera las marcas que tiene.

– Eres la peor hija del mundo. Yo, Stephanie Black tiene una hija loca que se corta. – Carter la miro con una expresión sorprendida. Stephanie rio. – ¿En serio? ¿Pensabas que no sabía? Contéstame.
– Yo… – Carter sintió los ojos acuosos. – En el colegio me dijeron que yo solo había sido un error.
– ¿Y les creíste? – pregunto su madre.
– No…
– Pues debiste hacerlo, tú fuiste un horrible error del que no me pude deshacer. – Su madre dijo tranquilamente. – ¿En serio piensas que yo traería al mundo a un monstruo estúpido como tú, Carter? Primero muerta. No sabes cómo me arrepiento de haberte traído al mundo. Eres una estúpida, deberías ser más como Jasmine.

Jasmine. Jasmine. Jasmine. Siempre la compraba con ella, Carter siempre se ha comparado con ella, desde segundo grado se ha comparado con ella.

– Mamá – dijo Carter con la voz entrecortada.
– ¿Qué? ¿Vas a irte a cortar por decirte la verdad? La verdad duele, Jane. – Dice Stephanie, para luego dar media vuelta y retirarse a la cocina.

Stephanie abrió la puerta del refrigerador, pero ésta se cerro de golpe, intento abrirla pero no pudo. Decidió ir a sentarse al comedor, y cuando iba a sentarse, la silla se hizo a un lado.

– ¿Quién anda ahí? – dice cogiendo un cuchillo.
– Eres cobarde, Steph. Siempre lo has sido, siempre lo has sabido, y yo siempre lo supe.

Sólo una persona la llamaba Steph, sólo una...

***

So... ¿les gusta mi novela? Díganme en mi twitter: @MiddleofNow <3 se los agradecería mucho.

Ahora, les dejaré con la duda de quien carajo le hablo a la mamá de Carter ¿vale? subo pronto, bitches. Un beso bien grande <3. 

sábado, 5 de octubre de 2013

Mantente fuerte | Capítulo 2.


{rt}
"everyone would be better without me"


– ¡CÁLLATE! ¡NO ES CIERTO JASMINE, PARA YA POR FAVOR! –Grita en una súplica Carter, la cual ahora se ahogaba en sus propias lagrimas, entonces escucha una voz.
– Basta Jasmine, déjala en paz. – dice una voz tras ella. 


Una voz que Carter deseaba escuchar en momentos parecidos; y que por fin la oía. 

Nick Jonas. Era él.

Carter giró con sus talones y susurró “gracias” inaudible, pero estaba segura de que él lo había oído; y luego de eso salió corriendo de allí.

Carter se encontraba divagando y sollozando por los pasillos de su colegio, como solía hacer diario. Últimamente, ella se saltaba clases por el simple hecho de que todos los días llegaba alguien y le decía cosas hirientes, las cosas más inimaginables que alguien podría escuchar.

Ella y Charlotte tenían un lugar en el colegio que estaba escondido y literalmente nadie sabía de su existencia. Las dos iban a llorar ahí juntas. Cuando Carter llego ahí comenzó a llorar aun más por qué recordó la última conversación que tuvo con Charlotte.

Flash back

Carter y Charlotte se encontraban en la casa de ésta última, se habían encerrado en la habitación a llorar y a hablar de las cosas más asquerosas e hirientes que hayan vivido.

– Ya no puedo más, Cartie. – Dijo Charlotte entre sollozos.

Carter, en todas las veces que han hecho eso, jamás había visto a Charlotte así; tan deprimida, tan destrozada. Ellas lloraban juntas y hablaban, había días que con lo que una le platicaba a la otra lloraban más; pero sólo algunos días.

Y éste día era uno de ellos.
– Cartie, perdóname por favor. Perdóname.
– ¿De qué tengo que perdonarte? Charlie ¿de qué hablas? – pregunto ella con una expresión confundida.
– Sólo perdóname. Perdóname por todo – Carter asintió en señal de respuesta –, prométeme que no me odiarás, que no estarás decepcionada de mí.
 – ¿Cómo podría estar decepcionada de la mujer más fuerte que he conocido? Estoy orgullosa de ti.
– No Carter, no digas que estas orgullosa de mí. Luego de esto estarás decepcionada. Prométeme eso, prométeme que no me odiarás ni estarás decepcionada de mí. – Repitió de nuevo Charlotte.

Carter vio que Charlotte estaba llorando a mares, y se acerco a ella. La abrazo con todas sus fuerzas y le susurro “lo prometo Charlie, lo prometo.”

Fin del flash back

Hasta al día siguiente había entendido por qué Charlotte le dijo todo eso. Y estaba cumpliendo su promesa; ella no estaba decepcionada, ni la odiaba, ni mucho menos; al contrario de todo, seguía pensando que era fuerte. Jamás había conocido a alguien que aguantara tanto, a alguien que a pesar de todos los problemas seguía aquí. Pero ya no era así.

Carter se sentó en una orilla y se abrazó a sí misma susurrándose “no llores, Carter. Se fuerte. Cumple la promesa que le hiciste a Charlotte, mantente fuerte.” Limpio sus ojos lentamente con el dorso de su mano izquierda apretando sus ojos para reprimir las lágrimas.

Entonces vio una luz cegadora pero a la vez que le provocó una sensación de paz.

– Vamos Carter. Resiste, levántate de ahí y demuéstrala a esa perra que eres más fuerte que sus comentarios. Demuestra que eres más fuerte que yo.

Esa voz. Esa voz era la que deseaba oír desde ya hacía tres meses.
Era Charlotte. Era su mejor amiga.

– ¿Charlie?
– Claro que sí tonta. Sal de aquí ahora, yo seré tu ángel guardián. Te cuidaré de quien sea que te quiera derribar. Te encontrare a alguien que te ayude, a alguien que te saque de ese hoyo negro. Lo prometo.

Entonces la puerta se abrió y la luz de dónde provenía la voz de Charlotte desapareció rápidamente.

– ¿Carter? ¿Estás aquí? – dijo una voz conocida.

Justin.

Carter limpió sus ojos y se puso la chamarra que llevaba para que él no viera sus marcas. Justin la vio y soltó un suspiro de alivio. Carter no sabía si era cosa del destino o era él la persona que Charlotte había encontrado para salvarla.

– Sí. – Susurró ella más para sí misma que para él, luego se levantó del suelo. – Sí. – Repitió esta vez más claro, más fuerte.
– ¿Qué pasa, Carter? ¿Por qué lloras?

Carter se abalanzó hacia él y lo abrazó. Justin no se lo esperaba, lo notó en su rigidez, pero esa rigidez desapareció en unos segundos y también la abrazo

– Venga, Carter. No llores, todo va a estar bien. – dijo Justin acariciándole lenta y tiernamente su cabello.

Es increíble. Pensó ella ¿cómo alguien te puede tratar así a tan sólo unas horas de conocerte? Nadie. Y hablo en serio. Nunca nadie en su vida la había tratado así, nadie excepto Charlotte.

Se separaron lentamente y Carter bajo la cabeza, pero Justin la agarro del mentón y alzo su cabeza lentamente.

 – ¿Qué pasa? ¿Por qué estás así?
– Mi vida es una mierda. Quiero morirme. Quiero ir con ella. Quiero volver a ser feliz, eso pasa, Bieber.
– ¿Por qué no me cuentas las razones?

¿Les cuento algo? Carter no soportaba a las personas que se metía en su vida. Ese era uno de los muchos “defectos” que ella tiene. A la gente que es así, mejor ni se acerquen a ella.

– ¿Por qué no me dejas en paz? – Y dicho esto lo empujo y salió de ese escondite secreto, ya no tan secreto.



Al terminar el colegio Carter salió rápidamente para no cruzarse con Justin de nuevo, o peor aún, con Jasmine.

Pero era demasiado tarde. 


***

Espero que les guste, bitches. Comenten por favor y díganme si mi novela es de su agrado en mi twitter. Se qué no escribo muy bien, se qué no tengo muchos seguidores, pero me importa una mierda, seguiré publicando mi novela hasta que llegue a su fin.

Las amo <3.